El otro día en el trabajo no pude por menos que llorar.
Carmen me dijo que terminaba de morir Delibes. Hace días que sabíamos que estaba enfermo, pero no deja de ser duro que se vaya alguien que te hizo sentir.
Cada vez que muere un escritor que te importa pierdes algo, egoístamente, pero no volverás a leer su último libro, porque ya lo leíste y no habrá otro posterior.
Elena le dijo a Sole que soy gilipollas, que de sensible paso a idiota. Pero Elena es una mujer poco inteligente y en la oficina todo se sabe. Hasta lo mío con Carmen.
Eva, Raquel, Vero, las lesbianas reconocidas me dieron un besito entre las tres y una de mis jefas nos tuvo que reconducir al trabajo.
Nada como ser espíritu libre y, sin hacer daño a nadie, poder gritar en libertad Soy yo. Sé que no está bien aceptado que me lleve bien con Carmen. Es negra, no te juntes con ella, es extranjera, nadie le habla. Vino a decirme Luisa. No me influyó. Seguramente sí, pero hizo el efecto contrario. Sigo juntándome con ella y los viernes comemos juntos en el comedor pequeño.
Esta semana arroz picante y pollo con nata.
Tan sencillo como hervir arroz con ajo, guindilla, aceite de oliva y un poco de sofrito de tomate y cebolla. Se daja bien secar y se aliña con pimentón (dulce).
El pollo se saltea, hasta que se dore un poquito, se le añaden cominos, orégano, cebolla cruda picada y nata. Se guisa por espacio de 15 minutos y se mete en tuppers.
Tan sencillo como hervir arroz con ajo, guindilla, aceite de oliva y un poco de sofrito de tomate y cebolla. Se daja bien secar y se aliña con pimentón (dulce).
El pollo se saltea, hasta que se dore un poquito, se le añaden cominos, orégano, cebolla cruda picada y nata. Se guisa por espacio de 15 minutos y se mete en tuppers.
La próxima semana me tocará a mí hacerle la comida a ella.
Milana bonita. Milana bonita. Milana bonita.
Milana bonita.
Puedes repetirlo incesantemente y notar que entras en la novela de los Santos Inocentes. Aunque más que novela debiera ser un relato histórico. ¿Histórico? Hay zonas del país donde sigue existiendo ese dolor, esa sumisión. Donde la duquesa de Alba de turno, reparte un duro al año mientras las feudatarias le rinden más que obligada pleitesía.
En su funeral, el de Delibes, pude ver caras tan amables como Lola Herrea y Concha Velasco, que son eternas, como los gazpachos, pero se conservan estupendamente. Yo debo de ir por el mismo camino porque cada día estoy más guapo y cada vez aparento menos años.
Follar, follo. ¿Mucho? Tanto como quiero o más. Con chulos, con idiotas, con listos y listillos, pero luego también me aburre. Para qué necesito recorrer cuatro camas de Madrid, echar 20 polvos si luego veo a Gabri y suspiro por sus huesos. Ni me importa que se haya rapado y parezca un nazi.
Esta semana decidí no hacer el puta el fin de semana, más que nada porque del anterior conservaba un regusto amoral que hacía que me doliera el culo de tan trabajado ;). Pero no dejé de zorrear. Las pasivas somos tontas, pero los activazos la mar de simples. Cuán placentero es calentarlos y dejar que se vayan al baño con un dolor de huevos que no pueden sin salir a follar con ellos. Cuán placentero saber quién manda, ellos en la cama, pero yo en la calle.
Y no me canso de Madrid. Pedrito dice que ya soy madrileño, que cumplo casi todos los requisitos, sólo me falta uno que es opuesto a mi idiosincrasia y me hace ser el Buen Madrid. Yo a Rubén le llamo Buen Madrid...
La próxima semana Fallas, sorpresa a mamá, comidas con amigos. Porque qué es la vida sin comer y dormir?
Mua
¡Holaaaa!
ResponderEliminar¡Muchas gracias por la visita!
Te copio la receta, ¡qué tiene una pinta!
Bueno, las Fallas las conozco, pero este año no vamos a ir por ahí.
Por cierto, en cuanto pueda te agrego a mi lista de blogs favoritos.
¡Un beso!
MIGUEL
(http://blog.iespana.es/anapedraza)